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09 de junio de 2025

Granada estrena su propio programa provincial de termalismo: 2.069 mayores, 517.000 euros de inversión, valoración de sobresaliente

La Diputación de Granada presenta el balance de su primer programa termal propio: 2.069 usuarios mayores de 65 años, inversión conjunta de 517.905 euros y valoración superior al 90% de 'muy bueno'.

Ver fuente: El Faro de Motril

La Diputación de Granada ha presentado el balance de su primer programa provincial de termalismo, bautizado como “Descubriendo el Termalismo”. Los resultados son notables: 2.069 personas mayores de 65 años han participado, con una inversión conjunta de 517.905 euros y una valoración por parte de los usuarios que supera el 90 por ciento de “muy bueno”. Así lo recoge El Faro de Motril.

Un programa que nace desde lo local

Lo más relevante de esta iniciativa no son las cifras en sí, sino el modelo. Granada ha creado un programa de termalismo social propio, complementario al del IMSERSO, financiado con fondos provinciales y orientado específicamente a los mayores de la provincia. Mientras el IMSERSO asigna destinos por toda España, el programa granadino utiliza los balnearios del propio territorio: Lanjarón, Alhama de Granada, Graena y Zújar.

Este enfoque tiene ventajas evidentes. Los desplazamientos son cortos —ningún participante viaja más de dos horas—, el gasto económico se queda en la provincia, y los balnearios locales reciben un flujo de usuarios que garantiza su viabilidad fuera de temporada alta. Además, la cercanía facilita el seguimiento médico posterior y la repetición de la experiencia.

Los balnearios participantes

La provincia de Granada cuenta con una oferta termal diversa. El Balneario de Lanjarón, en la Alpujarra granadina, es el más conocido: sus aguas bicarbonatadas y ferruginosas tienen una tradición que se remonta a más de dos siglos, y la marca Lanjarón es sinónimo de agua mineral en toda España. El balneario ofrece tratamientos para patologías digestivas, hepáticas y metabólicas.

El Balneario de Alhama de Granada, situado en un desfiladero espectacular sobre el río Alhama, dispone de aguas sulfatadas cálcicas a 47 grados centígrados, indicadas para reumatismo y afecciones respiratorias. Los baños árabes originales, que datan del siglo XIII, siguen siendo visitables junto a las instalaciones modernas.

En el Altiplano granadino, los balnearios de Graena y Zújar ofrecen aguas con distintas composiciones —sulfhídricas en Graena, bicarbonatadas en Zújar— que amplían el espectro de indicaciones terapéuticas disponibles dentro del programa.

Balance económico y sanitario

La inversión de 517.905 euros se ha financiado mayoritariamente con fondos de la Diputación, con una aportación simbólica de los usuarios. Cada estancia ha tenido una duración media de 5 a 7 días, con régimen de pensión completa, reconocimiento médico, tratamientos termales y actividades de envejecimiento activo.

El retorno económico para los municipios sede es sustancial. En localidades como Alhama de Granada o Graena, con poblaciones reducidas, la actividad generada por el programa supone un porcentaje significativo de la facturación anual del sector hostelero. El empleo generado —directo e indirecto— en hostelería, transporte y servicios complementarios multiplica el efecto de cada euro invertido.

Valoración de los usuarios

La encuesta de satisfacción arroja datos elocuentes: más del 90 por ciento de los participantes valora la experiencia como “muy buena” o “excelente”. Los aspectos mejor valorados son la atención del personal de los balnearios, la calidad de los tratamientos y la mejora percibida en su estado de salud. El 85 por ciento de los encuestados afirma que repetiría y recomendaría el programa.

Un modelo replicable

El programa de Granada demuestra que las diputaciones provinciales pueden ser actores relevantes en la política de termalismo social, complementando al IMSERSO con iniciativas más ágiles y adaptadas al territorio. Ourense, Pontevedra y Teruel ya cuentan con programas similares, y el éxito granadino puede animar a otras provincias con recursos termales —Jaén, Almería, Cáceres, Guadalajara— a explorar esta vía.

Para la siguiente convocatoria, la Diputación ha anunciado una ampliación a 3.720 plazas, lo que confirma la apuesta institucional por un modelo que funciona. Las provincias que, como Teruel, están desarrollando sus propios bonos termales, encuentran en Granada un caso de referencia.