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15 de enero de 2024

Programa de Termalismo Social IMSERSO 2024: 165.000 plazas en 125 balnearios españoles

El Programa de Termalismo Social del IMSERSO arranca 2024 con 165.000 plazas en 125 balnearios de toda España.

Ver fuente: IMSERSO

El Programa de Termalismo Social del IMSERSO ha arrancado 2024 con 165.000 plazas distribuidas en 125 balnearios de toda España, según confirma el IMSERSO en su convocatoria oficial. Se trata de una cifra que consolida la recuperación completa del programa tras los años de pandemia y que supone un incremento del 8 por ciento respecto a las plazas ofertadas en 2023.

Estructura del programa

El Programa de Termalismo Social es una de las prestaciones complementarias de la Seguridad Social más veteranas. Funciona desde 1989 y su objetivo fundamental es proporcionar tratamientos termales a pensionistas y personas mayores de 65 años que, por prescripción médica, puedan beneficiarse de las propiedades terapéuticas de las aguas mineromedicinales.

Cada estancia tiene una duración de entre 8 y 12 días y se desarrolla en régimen de pensión completa. Los beneficiarios reciben tratamientos termales —baños, inhalaciones, chorros, fangos— supervisados por un médico hidrólogo del propio balneario, que adapta la terapia a la patología de cada usuario. Los turnos se suceden desde febrero hasta diciembre, permitiendo una operación casi continua que beneficia tanto a los usuarios como a los establecimientos.

125 balnearios en toda España

La red de 2024 incluye establecimientos en todas las comunidades autónomas con tradición termal. Las comunidades con mayor número de balnearios participantes son Galicia (con más de 20), Aragón (12), Castilla y León (15), Andalucía (10) y Extremadura (8). También participan balnearios en Cataluña, Comunitat Valenciana, Murcia, Navarra, Cantabria, Asturias y Canarias.

Todos los balnearios del programa cuentan con aguas mineromedicinales declaradas de utilidad pública por el Ministerio correspondiente. Este requisito garantiza que la composición y las propiedades de las aguas han sido analizadas, certificadas y mantienen las condiciones que justifican su uso terapéutico.

Quién puede solicitar plaza

Los requisitos básicos para acceder al programa son: ser pensionista del sistema público de Seguridad Social o tener más de 65 años, residir en España, poder valerse por sí mismo para las actividades básicas de la vida diaria y contar con una prescripción médica que indique la conveniencia del tratamiento termal. También pueden solicitar plaza los cónyuges o parejas de hecho de los beneficiarios, aunque no cumplan el requisito de edad.

La asignación se realiza por un baremo que puntúa la edad, la renta, la situación de discapacidad y si el solicitante ha sido beneficiario en años anteriores. Las personas que nunca han participado tienen prioridad. El coste para el usuario varía en función de sus ingresos: desde aproximadamente 100 euros para las rentas más bajas hasta unos 300 euros para las más altas, por una estancia completa de 10 días.

Impacto sanitario y económico

Los datos acumulados de tres décadas de programa avalan su eficacia. Las evaluaciones realizadas por el propio IMSERSO y por universidades colaboradoras muestran que los usuarios presentan, en los seis meses posteriores a la estancia, una reducción significativa en el consumo de antiinflamatorios, una mejora en la movilidad articular y una menor frecuencia de visitas a atención primaria.

Desde el punto de vista económico, el programa genera actividad en municipios rurales donde los balnearios son el principal empleador. Las 165.000 plazas de 2024 se traducen en más de 1,5 millones de pernoctaciones anuales, con un efecto multiplicador que beneficia a hostelería, transporte y comercio local.

Perspectiva a futuro

La tendencia es de crecimiento. Para 2026, el IMSERSO ha elevado la oferta hasta 197.000 plazas, lo que confirma que el termalismo social se ha consolidado como una prioridad dentro de las políticas de envejecimiento activo. Paralelamente, algunas comunidades autónomas y diputaciones han creado sus propios programas complementarios, como los de Ourense o Granada, ampliando aún más la cobertura territorial. El reto para los próximos años será complementar el crecimiento cuantitativo de plazas con una mejora cualitativa de los tratamientos, incorporando protocolos de seguimiento post-estancia que permitan medir el impacto real del termalismo social en la salud y el bienestar de los usuarios a medio plazo.